jueves, 30 de abril de 2009

Era en abril...

Hoy se acaba abril. Ha sido un mes movido, lleno de noticias hermosas y también de noticias tristes y acontecimientos oscuros. Inicié el mes con la creación de la plataforma HUELLAS, que ha conseguido menos adhesiones de las que yo creía y lo entiendo. Es mejor -aunque no sea más seguro-, ocultar la cabeza como los avestruces y pensar que nada puede sucedernos si volteamos la mirada. Sí, en este mes he celebrado la vida pero también he sentido como mía la tristeza que deja la muerte...
Todavía es abril... parecía eterno. Llevo pensando en esta canción casi un mes entero, cuando apenas estrenado, me enteré de aquel piojillo que no llegó a ser y luego de aquel que nació como flor de un día. Esos hijitos estrella. Fugaces...
¡Os abrazo amigas queridas! Nada puede suplir esa pérdida, nada puede llenar ese vacío. Lo sé.
No os invito a olvidar, porque es imposible. Sólo quería abrazaros y decir que vuestro dolor es también mío.
Clau
:-(

Para escuchar mejor, se puede deshabilitar la opción de la música del blog y así escuchar sólo la del vídeo. En el final de la página donde dice "Moonk" hay un cuadrado que es el ícono de "stop"y "pausa". Pulsando allí se desconecta la música de fondo.

domingo, 26 de abril de 2009

Más hijitos...

Estoy días he estado pensando en más hijitos. Pensando en lo hermoso que sería tener de nuevo un bebé para llevarle acurrucado y atado a mi cuerpo. En lo especial del embarazo y en lo única que es cada mujer que lleva vida por dentro.

No sé si es por el trajín diario de hablar con mamás, por el celo de ver a mi cuñada radiante con su tripilla de seis meses, por el tapeo-juerga-camping del otro día que vinieron de visita mis amigas epeneras con sus cachorros (Yo creo que había unos 15 niños, el más grande de 16 años y el más pequeño que todavía está en la tripa de mamá), por las compis del trabajo embarazadas; por mis amigas, Las ocho grandes, que están casi todas en la búsqueda, recién paridas o embarazadas; por el anuncio de Flex...

El tema me persigue. Ayer por la mañana desperté al lado de mi amado, susurrando que quería otro bebé. Él se ríe, me abraza y me dice que ya tenemos dos. Y que con estas dos, hay momentos en los que estoy al borde del desequilibrio mental; que no nos alcanza el día para dedicarles todo el tiempo que nos gustaría y que con tres, los sueldos no darían más de sí.

Es la voz de la cordura y la serenidad. Yo pienso con el corazón y con el útero. Veo dormir a mi último retoño y ya no cabe en la cuna. Tendremos que comprar una camita pronto... ha dejado de ser una bebé. Es una niña. Y la otra? Ya no es una niña, es casi una mujer. Me aterro.

Seguimos hablado y le cuento que el próximo nacería en casa. Que no vuelvo a un hospital. Que me gustaría que esté mi amiga Fulanita (y ella sin saber que a estas horas de la mañana es objeto de mis conversaciones delirantes), que creo que no tengo ilusión por una piscina de partos... que mejor tomar un baño caliente en la bañera de casa... y parir con calcetines, que se me enfrían los pies.

Hugo sonríe y repite: No... no más. Y yo, intentando convencerle de que el puerperio es pasajero; que mira que bien la piojilla... ya hemos pasado los tres primeros años que son los más difíciles; y la mayor está entrando en la edad del pavo, pero qué hermosa está y como se quieren entre ellas. Me da la impresión de que duda de su posición. Ataco: ¿sabes? Me gustaría otra niña. Por no variar.
Mientras pienso en todo esto escucho a la mayor cantar a voz en cuello I kissed a girl, el perro ladra, la chiquitina despierta, el silencio se rompe. Hay una montaña de ropa que espera ser lavada y mañana es lunes; no he planchado los uniformes del cole de la mayor ni el chandal de la pequeña... es que creo que ni los he lavado. ¿Y qué hacemos de comida? Ahhhh pero no me cambies de tema, que estábamos hablando del bebé. Más hijitos...
Me veo con una panza inmensa. Se me olvidan de repente los vómitos y el mal estar (que a mi me dura 9 lunas); los meses de "reposo absoluto" en ambos casos - y que en la espera de Sofía nunca fue absoluto porque había que atender a Valeria con el mismo ímpetu-; el miedo a la pérdida, la soledad cuando Hugo viajaba y me quedaba a cargo de todo; el puerperio y ese blues inexplicable; las noches sin dormir, las fiebres, el asma, las rabietas de la pequeña (casi siempre cien al día, lo normal) y las de la mayor, que ya empieza a sentirse incomprendida.
¿De verdad quiero volver a pasar por todo esto?

Tal vez mañana me levante y diga que no; que sería imposible y que no es un buen momento (si te lo piensas, nunca es un buen momento).
Pero hoy es hoy y no me quedan dudas. SÍ, quiero.

miércoles, 22 de abril de 2009

En el día de la Tierra

Hoy es el día de la tierra. Nuestra casa grande.
Hemos llegado del cole sin prisa, recogiendo hojitas y piedras por el camino. Atravesamos el parque todos los días y la pioji va mirando las flores, la fuente llena de agua, un bichito que no sabemos identificar, unas hormigas grandes, niños jugando, perros corriendo... Pregunta cosas como ¿Por qué hay viento? ¿A dónde van las hormigas? ¿Cómo se llaman esas personitas? y así... me voy inventando respuestas porque no sé contestar a todo. Vamos charlando y observando con cuidado cada rayo de sol.

Le digo que el mundo es una gran casa, pero todavía no entiende lo que quiero decir. No entiende que no tenga puertas ni ventanas, ni que todos vivamos en ella.

El mundo. La casa. Nuestra casa. El hogar.

Ayer, nos unimos al blog Dálle un coliño en los proyectos semanales. La palabra clave esta semana era CASITA y aunque reunimos, cartones, cajitas, palitos y hojas para hacer nuestra casa, llegado el momento a Sofía le pareció que los cartones eran una mesa y los palitos, lápices. Así que hicimos una casa de mantas y sillas que quedó muy bien. Pongo una foto con nuestra creación.
(ojo: observad que tiene dos puertas. La principal y la de atrás) :-)


Proxecto Semanal

viernes, 17 de abril de 2009

Otra vez Pascua...


Otra vez Pascua. ¡Cómo pasan los días y los meses!
Nos hemos divertido mucho con la búsqueda de huevos este año. Primero en casa: daba gusto ver a las niñas corriendo de un lado para otro, gritando y riendo ¡Aquí hay uno! ¡Aquí hay otro! y reunir todos los huevitos como si fueran tesoros.
La piojilla ha participado mucho más porque ya se da cuenta de todo, le interesaba más la sorpresita que había dentro de cada huevo, que el chocolate de la cubierta. Destripaba el huevo en busca del juguetito. Cuando estuvieron todos los huevos reunidos saltaron a la cama grande a seguir destripando, armando, comiendo e intercambiando los huevos. Papá, montando minúsculas piezas: brazos y piernas, ruedas y alas; las niñas riendo y abriendo sin cesar. Miski, nuestra perrilla inseparable de los juegos de ambas, había corrido detrás de las niñas todo el tiempo, como si ella también fuera la protagonista. Esperaba paciente, trepada en la cama, a ver si alguna migaja de chocolate caía. Pero nada.

Y yo, sacando fotos; riendo y escuchando sus intercambios y trueques. Cuando me quise dar cuenta del chocolate a penas quedaba nada. Robé un huevo aprovechando la distracción de las piojillas, pero fue rapidamente descubierto por Sofía que escapó hacia el salón gritando "hay que compartir!!!" acompañada de la perrita que estaba muy atenta. Y yo: No!!! que ese es mío. Que no lo quiero compartir!!! y hago como que voy a perseguirla. Ella reía. Volvió a los dos minutos, con cara de traviesa y tres pedacitos de chocolate en la mano: "Mamá, lo he compartido." Y me ofrece sus miguitas aplastadas. No sé si comerme el chocolate o comérmela a besos.
Valeria vuelve a tener 5 años y ordena los piratas en fila india. "Éste para tí", "Éste para mí". "Éste está repe". Ha sido más hábil y ha escondido algunos huevos vacíos en algún lugar secreto. Me enseña dónde y me pide "un abrazo que dure un minuto". Son abrazos de osa enorme, aún cachorra pero gigantesca. Me gusta cómo se ve en pijama porque es mi niña; mi morenita dulce, mi Vabe. Con vaqueros es otra; se me hace más lejana y menos mía.

Nos falta tiempo para ponernos guapos e ir a casa de la Abuelita. Allí esperan más huevos, más chocolates, más sorpresas. Casi no entramos en la mesa con tanta familia que se ha reunido. Mi madre hace de "moderadora" y anuncia caliente, caliente.... frío, frío. Van saliendo de su escondrijo chocolates para todos; partimos y repartimos y damos el visto bueno: este es muy rico, este no tanto. Mi padre saca fotos sin parar y las niñas siguen buscando y riendo...
Se acaba el día. El próximo año seremos más y habrá un nuevo bebé en la familia: más chocolates, más besos, más risas...
:-)

jueves, 2 de abril de 2009

Encuentro ENCA

Os copio la invitación que hace EPEN para este encuentro que se realizará el próximo 8 de mayo:

En la Asociación El Parto Es Nuestro seguimos fomentando el intercambio de ideas para avanzar en la implantación de una atención al parto más segura, sana y fisiológica.

Continuando con esta labor, nos gustaría invitaros a todos, madres, padres, matronas, educadores y demás profesionales, a participar en la jornada
NUEVOS RETOS EN LA ATENCIÓN AL PARTO el día 8 de mayo en el Colegio Oficial de Diplomados de Enfermería, c/ Menéndez Pelayo 92 - Madrid, aprovechando el Encuentro Anual de ENCA (European Network of Childbirth Associations), que por vez primera se celebra en nuestro país.
Contaremos con la participación de representantes de diversas asociaciones europeas, que abordarán la complejidad de los diferentes sistemas sanitarios en Europa en atención al parto, y plantearemos los nuevos retos en el modelo español.

Precio de la inscripción: 30€.Incluye comida y documentación completa. Foro limitado
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Efecto mariposa

No sé si con el paso de los años me estoy volviendo ñoña... pero cada vez valoro más la rutina, la normalidad, el que nuestras vidas sean ...