miércoles, 13 de enero de 2016

Carolina Bescansa acude al Congreso con su bebé


Carolina Bescansa acude al Congreso con su bebé. Algo impensable en otros momentos políticos se ha producido esta mañana. Nos da igual el color, el partido. Ver a una madre y su bebé en un escaño es una gran noticia. 

No es el primer bebé en ese edificio. Muchas diputadas han vuelto al trabajo con sus bebés en los pasillos. Amamantando en hoteles cercanos y haciendo encaje de bolillos para hacer compatibles ambas actividades. Pero no se ven... porque no es apropiado. Y ya veréis como salen mil enfadados con "semejante barbaridad". 

Las madres existimos. No nos hacemos idiotas después del parto. Seguimos siendo igual de válidas para todos los trabajos. Solos igual de eficientes que antes de parir. 
No todas las mujeres tenemos el privilegio de poder criar y trabajar al mismo tiempo. Las afortunadas que podemos llevar a nuestros hijos al trabajo somos aún menos. Por eso es importante visibilizar la maternidad, visibilizar a los bebés y sus necesidades. Conciliar.... una palabra que parece ciencia ficción.

Porque lo que un bebé necesita es a su madre cerca. Y a su padre. Y estar cerca de la gente que lo quiere. Llámese abuelos, hermanos. Tener que renunciar al calor de tu familia con 16 semanas escasas es un horror y un atentado a su salud. Los bebés tienen derecho a ser cuidados, no guardados. 

Yo misma, en los Premios 100 Latinos 
Cuando las madres hacemos algo como esto, llevar a nuestros bebés y compartir la vida pública con ellos, queremos enviar un mensaje: Estamos aquí. Y es una responsabilidad compartida porque son los ciudadanos del futuro. 

Conciliar. Trabajar y criar. Sin descuidar. Sin sentir que renunciamos a nada. Nadie. Ni madres, ni padres. Sin que suponga el sacrificio de alguien y mucho menos el del bebé. 




Las madres existimos. Los bebés existen. Ofrecer espacios apropiados para ellos debería ser una prioridad en todas las agendas. Cuando se entienda que cuidar de esa diada es una cuestión de salud pública, quizá estas imágenes dejen de ser noticia. 

Victoria Donda Pérez, Argentina

Sin cuidados no hay victoria posible
Alyssa Milano


Más madres 


9 comentarios:

Claudia dijo...

Nos ha dejado este mensaje una mamá (Muro de Entre Mamás) y he querido compartirlo aquí porque me parece muy claro:

Yolanda - Es un gesto que da visibilidad a un problema y por ello hay que aplaudirlo. Me parece absurdo crear un debate sobre sí es el mejor sitio para el bebé o es para hacerse la foto. Claro que no es el mejor sitio, pero son solo unas horas y daño no le va a hacer. Y claro que es para la foto (nadie nos publicaría foto de anónimas que llevásemos al bebé a la oficina), pero es una foto que aviva un debate que puede ayudar a todos

Mar dijo...

A mí lo que me molesta de esta historia es que el Congreso de los Diputados dispone de una guardería donde pueden cuidar de los pequeños. Yo tengo un hijo de la misma edad que el de esta mujer y no me lo puedo llevar a los juzgados a trabajar. Y también toma pecho todavía. Y me las arreglo como puedo. Creo que es una llamada de atención, no un verdadero interés en promover la conciliación. Lo que los ciudadanos esperamos de los políticos son hechos, no gestos.

Claudia dijo...

Hola Mar. Gracias por escribir. Qué tiene que ver que exista una guardería en su centro de trabajo? No deberíamos poder elegir todas lo que mejor nos convenga y queramos hacer? Actos como este permiten que se hable de ello en otros espacios, se vean las limitaciones y se tomen decisiones. Si no hacemos visibles los problemas de conciliación nunca tendremos leyes nuevas que permitan que puedas estar con tu bebé si lo deseas, volver al trabajo si lo deseas, dejarlo en la guarde si lo deseas o contratar a alguien si lo deseas.

Mar dijo...

La guardería le permitía dejar a su hijo mientras ella trabajaba y acercarse a darle pecho cuando fuera necesario. En mi opinión, un lujo al alcance de muy pocas madres. Me pregunto qué ocurriría si todas hiciéramos lo mismo. A más de una le costaría el empleo. Y no me parece nada justo, por eso me molesta. Elegir está muy bien cuando se tiene la posibilidad. Mientras tanto, todas las madres deberíamos tener las mismas opciones. Y no, no es el caso, por lo que veo.

Claudia dijo...

¿Entonces lo que propones es que se quiten "privilegios" a las que los tienen, en vez de que TODAS las madres podamos escoger? En mi caso, yo puedo traer a mis hijos al trabajo. Y tengo 3 hijos. Debería renunciar a ello?
Lo ideal sería que todas las madres y todas las familias, al final es una cuestión de todos la crianza de un bebé, tengan acceso a múltiples opciones. Solo de esa manera se puede elegir libremente.

Mar dijo...

Yo no propongo nada. Me conformo con que no nos tomen el pelo. Me parece fenomenal que puedas llevar a tus tres hijos al trabajo. Me cuesta pensar que se pueda trabajar y ocuparse de un bebé al mismo tiempo. Cuando estoy con mi hijo, le dedico todo mi tiempo. Y cuando estoy en el trabajo, me preocupo de rendir al máximo, que para eso me pagan. Siento si mis comentarios te incomodan. Epero, de verdad, haberme hecho entender. Aunque no compartas mi opinión.

Iri_salcedo dijo...

Cuando ayer lo oí pensé: "verás como sacan los pies del tiesto la gran mayoría y sobre todo porque encima es de podemos".

Claro esta anarquista hippie viene ahora a hacerse la progre cuando tiene el guardamuebles, o perdón el guardaniños, en su propio lugar de trabajo. Eso sí vamos a aplaudir a Soraya y Susana que han DECIDIDO (no es gritando es subrayado que no se cómo se hace), "disfrutar" solo de la parte obligatoria del permiso y ceder el resto a sus parejas para volver cuanto antes a su puesto de trabajo no vaya a ser que venga un hombre, que no tiene cargas familiares, y se los quite.

Aquí lo que se pone de manifiesto es el hecho simple de que podemos decidir como queremos criar pero sólo si es políticamente correcto y a poder ser sin que interfiera en todas nuestras otras obligaciones.

Es más, y me pongo de ejemplo, tengo un niño de 2 años, y si esta práctica fuera más normalizada no tendría que estar pagando una guardería para guardar a mi hijo por 184 euros, para poder ir a trabajar cuidando el patio de un colegio (que claro niños no hay), por 300 euros.

Es evidente que hay profesiones en las que quizás no se podría llevar a los niños pero es que todos no tenemos los mismos privilegios en nuestros centros de trabajo. Por lo tanto quizás este hecho también pone de manifiesto el tema de la duración de las bajas o las ayudas en la crianza.

Pero vamos que está claro que nos interesa más quedarnos en la progre anarquista que viene a enmendarnos la plana y hacerse la fotito.

Franjo Muñoz dijo...

La performance es made in Podemos. Se nota que son unos grandes expertos en marketing y en espectáculos televisivos. España no es un país perfecto en esto de permitir que las mujeres que trabajan compatibilicen sus deberes maternales con los profesionales. Representar el schow en el Congreso no ha sido acertado porque el Congreso tiene una guardería cojonuda para estos menesteres. Más acertado habría sido hacerlo en Irán, por ejemplo, tan cercano a Podemos que incluso lo untan de petrodólares. En en cualquier otro país, por ejemplo el que domina Boko Haram, el que roda niñas y las esclaviza. Recomendaría a Podemos que no acuda a estas exhibiciones tan empalagosas y que se dediquen a trabajar de verdad por las grandes necesidades de este país.

Rosa Ruiz dijo...

Además de que a algunas no nos interesa dejar a nuestros hijos en guarderías, a nadie se le ha ocurrido que cuando se cerró el plazo de inscripción en la guardería del Congreso (sí, existe un plazo de inscripción ahí también) Carolina Bescansa, madre soltera, por cierto, no tenía forma de saber que sería diputada? No es que sea un hecho clave, porque yo creo que cada mujer debe elegir si desea o no llevar a sus hijos a la guardería (a mí los plazos me los cierran todos, yo crío en casa) pero como todo el mundo habla de la fabulosa guardería del Congreso. Sobre el comentario de Franjo Muñoz y las insinuaciones sobre que Podemos recibe de Irán, supongo que habrá leído las últimas noticias al respecto.

Cinco

Mi pequeño. Mi dulce amor, bebé hecho de dulce y besos de azúcar. Cinco años que han volado y casi no puedo creerlo. Como si hubiera sido...