domingo, 7 de septiembre de 2008

Mamá, te perdono

Sobre las rabietas de los dos años

Mamá, te perdono. Eso es lo que me ha dicho la Piojilla, llorosa y compungida, luego de una crisis de llanto terrorífica y luego de haber tirado al suelo el aparato de música de la mayor y destrozarlo. Se escuchó mi grito furibundo en todo el edificio.
Contar hasta diez, mantener la calma…. Esto me ha hecho pensar, que todo lo que he leído sobre rabietas es poco y que no existen ejercicios de paciencia lo suficientemente avanzados. A veces, se explota.

Mamá, te perdono. Obviamente, ella quería decir: mamá perdóname… pero escuchar su vocecita triste decir que me perdonaba me encogió de ternura el corazón y me sentí perdonada. Nos abrazamos y le dije que le quiero mucho; que no se hacía eso con las cosas de la hermana porque la hermanita lloraba. De repente y como por arte de magia, volvió a ser la misma nenita dulce. Nos dimos besos las tres.
Los dos años son como una primera adolescencia. Es imposible no pasar por ellos. Algunos niños más, otros menos… pero todos.

La diferencia está en la forma en que tenemos de afrontar un episodio así. El otro día me superó. Acabábamos de subir en el autobús con la piojilla llorosa, con sueño y quejándose de todo. Bastó una tontería para desencadenar el llanto, cada vez con más volumen, hasta que finalmente era un solo grito eterno. La gente nos miraba, otros hacían shhhhhh y yo, desesperada por llegar, intentaba calmarle. No había forma; daba la impresión de que cada vez que yo hablaba, ella lloraba más fuerte.
Al final tuvimos que escapar del autobús porque creo que si no lo hacíamos, nos echaban. Está demás decir que no llegamos a nuestro destino y yo tenía los ojos llenos de lágrimas por la impotencia.
¿Es extraño que la misma niña deliciosa, que dice por favor y gracias, que da besos e inspira los sentimientos más tiernos, se convierta en una especie de Mr. Jekill cuando se presiona un botón? No. No es extraño; no hemos "mal-criado". Es lo normal y lo necesario para afianzar su personalidad; es el resultado de la frustración, de que algo no salga como quiere/desea/pretende… es el principio del YO y el ejercicio constante del poder de su voz. Ha aprendido a decir no, a reconocer que existe el otro y que puede obstaculizar sus deseos.

A pesar de toda la teoría aprendida ¡qué difícil es poner todos los consejos en práctica! Contar hasta 10, 20 si hace falta…. Empatizar siempre, acompañar a los hijitos. Hay tantos artículos sobre ello, libros y teorías diversas sobre el llanto y las rabietas como autores han escrito; y sin embargo no hay recetas mágicas. Simplemente, y en resumen, tomarse las rabietas con tranquilidad, amarles y llenarles de besos cuando todo esté en calma y sobre todo, no sentirse culpable; no hemos hecho nada mal; no somos los peores padres del mundo. Pasará.

Y bueno armarse de muuuucha paciencia porque tengo que decir, por experiencia, que las rabietas de los dos años suelen durar hasta los cuatro... :-)

Para saber más: El imprescindible blog de Maite, Adivina cuanto te quiero, tiene una selección excelente de artículos sobre rabietas.

3 comentarios:

Mami de Héctor dijo...

Hola, dí de casualidad con tu blog, déjame felicitarte es muy lindo. Yo me quedé con las ganas de un rebozo, pero uno como madre primeriza siempre es más bruta jajaja, ya con el segundo uno toma experiencia, espero poder comprar uno para cuando tenga un próximo bebé.
Besos, espero que visites mi blog, yo tengo un hijo de 1 año y medio casi y también está con los mega berrinches.
Un abrazo!

Jose y Cali dijo...

Clau, hermoso lo que has dicho y como lo has dicho.
Un besote enorme para vos y otro para la piojilla (que acá, con 3 años y medio, seguimos con las rabietas de los 2... ;-))

Danu dijo...

Hola Clau, soy Danu del foro de Desi, y te juro que cada vez q entro en tu blog, lloro como loca!! tenes una manera de expresar cosasmuy hermosa!! gracias por hacerme emocionar!!!
ahh y nosotros con 2 años y 9 meses tambien seguimos con rabietas!! jaja
besos
Danu

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