viernes, 11 de marzo de 2011

Permiso para destetar

Veo madres a diario. Casi siempre puérparas o mamás con niños de pocos meses, que están dudosas y sensibles ante cualquier estímulo extra. Que necesitan un poquito de nada: un abrazo, una palabra amable, un poquito de ánimo. Intento dárselo.

Cada día pongo a su disposición aquello que voy aprendiendo, además de mi tiempo y mi dedicación. Y aunque hay mucha gente que no le da ningún valor a esto para mi es altamente gratificante. Me supone muchas horas de estudiar, viajar, invertir, dejar a mis hijitas, pero vale la pena.

Tengo muy claro que cuando una madre vive bajo presión, cuando tiene grietas y le duele, cuando está triste y sola y a pesar de todo esto, logra amamantar y continuar con ello, el mérito no es mío, sino suyo.

Es muy gratificante, sí. Pero no siempre. No está en mis manos decidir por las madres. No puedo, ni debo, interferir con aquello que ellas desean hacer... incluso si lo considero equivocado. 


Escribo este post, guardado, revisado y vuelto a escribir muchas veces... sin ánimo de ofender a nadie, pero con la certeza de que no sólo yo me siento así.  Que seguramente, más personas dedicadas al acompañamiento, a la asesoría en lactancia o temas relacionados, han tenido experiencias similares y frustrantes.

Para poneros en situación (y este es un ejemplo de tantos): un día cualquiera, en cualquier momento, llama una madre que me dice que necesita ayuda urgente. No dice exactamente qué es, o sí... pero lo importante es que quiere ayuda YA.  Siempre pregunto dónde está la mamá en cuestión para facilitar las cosas a todos (a mamás, y monitoras de lactancia que somos también, casi siempre, madres) y poderle dar una dirección a la cual dirigirse rápidamente o un teléfono más cercano en el que puedan prestarle ayuda en primer persona.

Y como está cerca le digo que venga. Me dice que no puede. Que es muy complicado salir de casa. Vale. Entonces propongo ir yo (recordemos que necesita ayuda urgentemente). Me dice que ahora mismo no le viene bien. Y mañana? Silencio.
Pero que intentemos solucionarlo por teléfono.
Ok. Intentemos.

A cada sugerencia que hago, a cada cosa que pregunto... hay algún obstáculo que aflora. Es que no se coge, es que rechaza el pecho. Es que no abre la boca, es que me duele, es que no puedo.  Insisto en que es difícil ver qué puede estar fallando si no nos vemos. Que se venga mañana al grupo de lactancia y así muchas de sus dudas se irán contestando solas, se sentirá acompañada.
No me deja terminar de hablar: es que le impone mucho asistir a un grupo. Es que no le viene bien el día... y así...

Hasta que finalmente me lo dice: Y no será mejor darle biberón por la noche (o por el día, o para la siesta?) O, yo creo que se está destetando y antes de dejar morir al niño de hambre, será mejor darle un biberón... O mi marido dice que me empeño inutilmente; que le hago sentir que no participa de la crianza.... y si le doy un biberón?

Estas son las primeras ideas que se me ocurren. Pero he escuchado de todo. Y cuando pasa esto, me siento verdaderamente mal. Creo que la madre necesita "mi aprobación" para dar un biberón; permiso para destetar. Y que no recurre a mí en busca de ayuda sino en busca de ese "permiso", para quitarse peso (¿y culpa?) y sentirse menos responsable de sus decisiones.

En una ocasión, hace unos años, una madre me llamó después de haber hablado con la otra monitora del mismo grupo. Y nos dimos cuenta en la puesta en común de casos que se suele hacer en los grupos de apoyo. Misma chica, problemas diferentes.


Permiso para destetar...

(de BAFOMET)
Lo siento pero NO. No lo haré. y seguramente -como ya ha sucedido- esa madre se enfade y llame a otra. Y a otra. Hasta conseguir escuchar lo que desea y poder decir que no ha sido decisión suya. Que simplemente "era de las que no tenía leche" y así su alma esté tranquila. O no.

Admiro a aquellas mujeres que no se rinden y consiguen amamantar contra todo pronóstico, a las que van contra el mundo, sus mastitis y sus interferencias. Y lo logran. Son mujeres valientes. (*Edito para indicar que no es que crea que quien lo intenta sea menos valiente... simplemente que yo misma, no sé si podría enfrentar según qué dificultades que a lo largo de estos años he podido ver de cerca). 

Admiro a las madres con problemas, que buscan ayuda y aceptan que están cansadas y disgustadas, pero que siguen intentando.
Admiro a aquellas que no tienen problema alguno y se interesan por ayudar a otras madres.
Admiro a las mamás que, sin problemas, amamantan porque les parece bien y son felices aunque no ayuden a nadie.
Admiro a las madres que no lo consiguieron con un primer hijo y quieren intentarlo otra vez, aunque ello suponga un esfuerzo adicional.

Y Sí: Admiro a aquellas mujeres que deciden no amamantar por razones personales y lo dicen abiertamente. Es honesta con todos; va de frente. Y tal vez cría con amor luego; no prejuzguemos.

¿Qué pasa con la madre que dice intentarlo todo pero al mismo tiempo no acepta ninguna opción de las que se le ofrece? 

En una época en la que la información nos invade, las ayudas están en la punta de los dedos, hay grupos gratuitos, espacios de ayuda madre a madre, foros y debates... de verdad no podemos? ¿O no queremos? ¿O hay algo más?

En estos años, he aprendido que detrás de un no puedo-no quiero amamantar, se pueden esconder muchas más razones. Que no puedo ni debo juzgar lo que a primera vista pueda parecer falta de consecuencia, menos interés o simplemente menos paciencia... A veces eso es todo lo que se ve y detrás hay razones más serias, miedos más profundos, situaciones más complejas.

Mi función acompañando lactancias no es la de juzgar la situación de esa madre, sino la de ofrecer las opciones posibles si desea amamantar de verdad. Y de apoyar sus decisiones si lo que desea es no hacerlo. Pero así como no la juzgo, no seré yo quien decida por ella. Porque entiendo que en cada momento, cada madre es ella y sus circunstancias; que no siempre se tiene la misma energía, ni apoyo del entorno, ni información fiable.  Pero no seré yo quien me haga cargo de su decisión, de su responsabilidad ni de sus sentimientos al respecto. De ninguna manera seré yo la que otorgue "permiso para destetar".



16 comentarios:

Belén dijo...

Yo sé, me consta que muchas madres lo intentan e intentan y surgen problemas. Algunas madres se rinden, otras buscan ayuda y otras buscan que otras mujeres decidan por ellas.

Los problemas existen, pero yo sé que pueden superarse. Estupenda labor la vuestra.

Myriam dijo...

Pues, como madre que "decidió" no dar el pecho, opino que Sí se necesita permiso para no dar el pecho, esas madres que lo hacen, quizas no saben que lo hacen, pero lo cierto es que se necesita.
He entrecomillado "decidió", por que en realidad fue mi sentimiento de incapacidad loq ue hizo que tomara esa decisión, no fué libre, ni meditada, fue un impulso derivado de como acontecieron mis partos (si quieres los peudes leer en la seccion partos de mi blog, pero son 3 o 4 entradas y probablemente te aburras).
Yo deseaba dar el pecho a mis dos hijos por encima de todo, sobre todo a la segunda con la cual pretendia enmendar mis errores pasados y sacarme la espinita.Me empapé toda la información que caia en mis manos, tuve (y tengo) dos cojines de lactancia, sujetadores de lactancia, discos de lactancia, purelan por si acaso...lo tenia todo preparado, pero llegado el momento, todo se torció nuevamente fuí incapaz de dar el pecho...
Me sentí muy triste en ambas ocasiones, quizas mas en la ultima por que era mi ultimo tren y cada comentario de reproche por no ser capaz de dar LM me hirieron profundamente....me hubiera sentido tan aliviada si alguien me hubiese pasado la mano por la espalda y me hubiera dicho que no pasaba nada...
Ahora, 18 meses despues de mi segunda lactancia fracasada, he entendido que todos aquellos comentarios hirientes, me hirieron por que yo ya estaba tocada, por que es mi asignatura pendiente y por que a pesar de creerme y/o sentirme incapaz en esos momentos, en mi interior siempre supe que podría conseguirlo.
Sincera y honestamente pienso, que ha dia de hoy, la inmensa mayoria de mujeres que "no puede" dar el pecho, no es por razonces fisicas o fisiologicas ("no tengo leche, mi leche no sirve, no le alimenta, pasa hambre, pierde peso por mi leche, no valgo para ello" y un largo listado de ETC), si no de su fuero interno, por algun motivo que solo ellas pueden llegar a descubrir si tienen la fuerza suficiente para aguantar sus propios reproches, para enfrentarse cara a cara con sus miedos y/o limitaciones y aguantar el dolor que ello supone.
Yo se mis motivos y por eso ahora sé que en ese momento hubiera necesitado permiso para lo que estaba haciendo, para poder así delegar el peso de mi decisión en los consejos de alguien experto y liberarme de mi sentimiento de culpa...no lo tuve y me alegro, por que solo así pude ahondar en mis motivos y razones y ponerles solucion, llegué tarde por que ya nunca podre lactar, pero al menos me siento liberada de mi carga.
Me parece una labor extraordinaria la que haceis, de todo corazon.
Me hubiera encantado contar con vosotras en los dias que estuve ingresada en el hospital llorando como una magdalena con el sacaleches en una mano y la pastilla para cortar la leche encima de la mesilla cual pastilla roja de matrix....
Un abrazo.

Maria dijo...

Supongo que aquellas que os buscan para pedidos permiso para destetar es porque no quieren sentirse culpable por ello, buscan algo de reafirmacion fuera. La presión muchas veces externas, hace que no sea fácil. Muchos besos

Eloísa dijo...

Yo tambien he recubudo esas peticiones de ayudz urgente,... pero hoy no me viene bien.

La funcion de una asesora no es dar el beneplacito para un destete, es asesorar y que las madres decidan libremente. Si hay sentimiento de culpa subyacente es que hay otros problemas por resolver.

Rocío dijo...

yo creo que a estas alturas del partido (ya siendo madre) una no necesita pedirle permiso a nadie para hacer lo que a una le plazca; o es que acaso pedimos permiso para tener relaciones íntimas?para embarazarnos?si todas las decisiones las tomamos nosotras porque necesitar de la aprobación de otr@?hay que ser honestas con nosotras mismas y si no queremos hacer algo porque nuestra opinión propia así lo dicta, no hay necesidad de buscar a un experto que le de "validez" a lo que decidimos.
Y yo creo que esta bien lo que dices tu, que no caerás en eso; porque ya oigo luego decir que los grupos de LM son puro engaño y que arueban el destete temprano o la imposición del biberón...

Maite dijo...

Las necesidades manifiestas no siempre coinciden con las necesidades expresadas, ni con las demandas. Es uno de los primeros principios de toda relación de acompañamiento-ayuda social. No siempre es fácil, claro que no y es posible que las personas necesiten cosas que entren en contradicción con lo que pensamos que debe ser nuestra labor. Siempre hay un posible punto de encuentro para poder facilitar a las personas el camino para satisfacer sus necesidades verdaderas.

Un abrazo, clau

Anónimo dijo...

Vaya, por una vez, no estoy de acuerdo contigo. Claro que si tu decisión es no "aprobar" un destete que consideras innecesario, eres muy libre de no hacerlo, y es del todo legítimo. Por otra parte, la lucha por lograr más lactancias con éxito, apoyada frecuentemente en afirmaciones del tipo "todas pueden" que viene a ser "quien no da teta es porque no quiere" han generado complejos de culpa en muchas madres, en mi opinión brechas mucho más profundas, a menudo entre el bebé y su madre, que las que ocasionaría dar un biberón. Debe ser terrible empezar el camino de acompanar a un hijo en su vida sabiendo que en la primera tarea, una que parece ser fundamental, han fracasado. Que no pueden con todo, que la maternidad no es lo que habían imaginado, que no perciben en la lactancia ese sentimiento que les han contado según el cual es maravillosa. Que se van a perder lo mejor. Que lo que espararon con tanta ilusión durante mínimo 9 meses, tal vez mucho, mucho más, una especie de cuadro bucólico con ese bebé rollizo y sonriente, no se parece en absoluto a la agotadora e insegura realidad, dolorida, llena de noches sin dormir, de cólicos del lactante, de situaciones de estrés en las que no se sabe qué darle o qué hacerle al nene, en la que viven, y de la que no pueden escapar.

Amamantar a mi primer hijo me costó mucho, mucho, muchísimo. Más de una vez te llamé buscando consejo. Estoy feliz de haberlo conseguido, pero no tengo valor para echarle en cara a alguien que haya tirado la toalla un poco antes que yo. Yo estuve a punto de dejarlo tantas veces!

Legitimar la decisión de una mujer de dar biberón, cuando con tu experiencia y tu intuición sabes de sobra,que la decisión está de todas formas tomada, puede marcar una diferencia cualitativa en todos los intercambios posteriores entre esa madre y su hijo, la haces más feliz, le das una palmadita en la espalda y una palabra de aliento: "no te preocupes, hay tantas cosas que aún puedes hacer de maravilla y que harán que este incidente pierda importancia... sigue adelante, hay muchos más montes por escalar" Si no necesitaran tu apoyo con urgencia, no te habrían llamado.

Bueno, es solo mi opinión. Veo el destete, aunque sea prematuro o en circunstancias complejas como una parte de la lactancia, igual que la muerte es una parte de la vida. Quién mejor que vosotras que apoyais hacia el éxito para acompanar también en el fracaso?

GLORIA dijo...

Me ha encantado la entrada. Gracias.
Es cierto que buscamos aprobación y que la mayoría de madres que dejan de dar el pecho se extienden en mil explicaciones y excusas para aclarar que no fué "culpa" suya.
Dsr de mamar hoy es opcion para la mayoria de las mujeres, si no tuvieramos acceso a la fórmula, no habría opción, por eso es muy importante elegir lo que nos hace felices, porque podemos elegir. En mi caso.....la lactancia, contra viento y marea y ahora con una segunda oportunidad y la confianza en mi misma y en mi cuerpo al 100% no ha habido ni un solo problema.
Amamanté a mi primer hijo hasta que no quiso más, dos años y casi medio, cuando estaba de casi cuatro mese de embarazo y ahora llevamos 6 meses, no le he pedido permiso a nadie...........

Mamá (contra) corriente dijo...

Yo me sentí muy sola, ya me hubiera gustado a mi que alguien me hubiera ofrecido su ayuda, a mi no me hubiera importado hora ni lugar.

Pero en lo que no estoy de acuerdo es en esto de que son mujeres valientes las que no se riden, ¿esto significa que las demás somos unas cobardes?.

A mi no me extraña nada que una mujer que ha deseado amamantar pero que por el motivo que sea no lo ha conseguido necesite que alguien la apoye en su decisión de poner punto y final, porque realmente no es fácil y todos necesitamos un hombro en el que apoyarnos. Lo que pasa es que cuando uno es experto en algo y tiene una buena experiencia a veces olvida que no todas las personas son iguales, de ni fuertes, ni de constantes, ni de sufridas, ni tienen las mismas ayudas ni el mismo entorno predispuesto o no.

Así que me ha gustado mucho la entrada y comparto la idea de que mucha gente pide ayuda pero luego realmente no la quiere, pero el fondo que subyace de lo que has escrito no me acaba de gustar, será que estoy viciada por mi propia experiencia.

Apitipi Apitipa dijo...

Y yo te admiro a ti :)
No tengo "gracias" suficientes por la calidez con la que nos recibiste, tus palabras de apoyo, dejarme hablar sobre como fue el parto, sobre mis sentimientos hacia mi hija, sin juzgar, sin opinar.
Llegué con una grieta en el pecho que no curaba, y me fui con la misma grieta, que seguía sin curar, pero con una confianza en mi misma (y en ti), que hizo que todo fuera más fácil.
Gracias gracias gracias.

Gema dijo...

Claudia, pues solo decirte que cuando sucede esto, y la madre pide permiso, no encuentro otra razón, la madre tiene miedo a ser juzgada como mala madre. Efectivamente espera que le des una palmadita en la espalda y se lo confirmes: no te sientas mal, hay muchas madres como tu que dan todos los días el biberón a sus niños y no pasa absolutamente nada, sus hijos se crían muy bien y no tienen problemas de salud.

Entiendo tu impotencia, de alguna forma se trata de equiparar ambas lactancias y decir que son iguales. Es que si fuera así no tendríamos sentido las asesoras del grupo. Que cada uno hiciera lo que quisiera sin miedos ni sentimientos de culpa. Pero es que no es así lamentablemente. Hay una gran diferencia entre leches y en otros muchos aspectos. No tenemos que resolverle nada a nadie, sino dar la información y escuchar. Podemos preguntar a la madre ¿cómo piensa ella que se puede arreglar su situación? Si ella piensa que nosotras tenemos que decidir, tenemos que ser claras en este aspecto. Yo no puedo decidir por ti, la que tienes que decidir eres tu. ¿Por qué cree que un biberón puede resolver su situación? Entonces ahí ya se puede hablar, ella piensa que la solución es un biberón porque así se acaban sus dolores, o que así no tendrá mas mastitis, o que su bebe crecerá mejor, que dormirá mas, que podrá ayudarle el papá, que podrá estar con más personas que con ella. De todo esto podemos darle información para que la trabaje en el grupo, con las comadres con ella, con su esposo.

Imagina que la madre está apunto de tirar la toalla porque su bebé no se engancha, porque le duele el pecho,tiene unas heridas horrorosas y te pide permiso porque no sabe que hay otra solución o no quiere escucharla porque la lactancia no era lo que ella pensaba. Quizás el bebé tiene un frenillo que puede dar más problemas aparte de la lactancia, pero la madre decide darle un biberón porque es lo que ella piensa que puede arreglarlo, pero no quiere tener cargo de conciencia. Claro, si no acepta tus invitaciones, estamos arreglados, si no quiere nada mas que oir, dale un biberón.

¿Usted que quiere? le dices tu, y ella que te diga: quiero darle un biberón, claramente. Entonces tu dirías ¿Y para que me llama? Entonces que te diga por qué te llama, si es para que le digas si está bien o no darle un biberón.

Luego no, no hay que legitimar las decisiones, hay que hacerlas pensar o reflexionar, por qué piensa ella que será mejor dar un biberón.

Ah, pero ¡cuidado! porque resulta que con nuestro trabajo de información, haciendo este tipo de preguntas para dar pie a introducirlas, algunas madres pueden sentirse mal, tener ya directamente sentimientos de culpa porque ya se sienten miradas porque les preguntas. Me da cierta pena que los grupos de lactancia seamos considerados posibles responsables de hacerles sentir tan mal a algunas madres cuando acuden a ti, al grupo. ¡Solo por posicionarnos como informadoras! Por no decir, dele usted un biberón a su hijo si ve que esto resuelve su situación, que no pasa nada.

Si ya ha decidido darle el biberón, pero necesita ser escuchada y necesita desahogada para ser aceptada, bienvenida. Y tu le dirás, veo que con tu decisión te sientes mejor. Felicidades. No hay que tener miedo a ser madre ni a tomar decisiones.

Clau707 dijo...

Muchas gracias a todas con comentar. Me gustaría seguir con esta reflexión desde el punto de vista de las asesoras y su formación y especialmente contestar a quienes no os haya gustado u os haya sentado mal mi post.

Nosotras, las asesoras, estamos para informar, para acompañar a la madre en sus decisiones: para ayudarle a dar la teta si lo desea, para ayudarle a destetar si ya no quiere seguir; para darle opciones que no conoce; para derivarla a un profesional sanitario cuando su caso exceda el apoyo madre a madre; para ayudar a sortear los obstáculos que vaya encontrando, para animarla y que sepa que está haciendo todo bien...

Estamos para muchas cosas, pero NUNCA para decidir por la madre.
Es la mamá, en función de las cosas que sabe, la que tiene que tomar la desición de continuar o dejarlo.

No es mi función aprobar como "bueno" o "malo" lo que ella quiera hacer, sino ayudarla en ese camino, independientemente de mi propia manera de pensar al respecto.

Cuando una madre llama buscando aprobación para tomar una decisión (no digo apoyo, sino claramente una aprobación) nos coloca en una situación incómoda.
Como bien dice Eloísa, cuando esto sucede, entedemos que detrás hay más cosas... sentimientos de culpa, quizá? problemas no relacionados con la lactancia?
Sea como fuere, no pidáis que nos hagamos cargo de esos sentimientos o conflictos; no estamos para ello. No podemos decidir por las madres; cada madre y cada hijo es único, y por ello sus necesidades y momentos, también.
Es responsabilidad de la madre, elegir lo que quiere hacer y la nuestra, ayudarla en conseguirlo.


Anónimo: Existen muy poquitos casos reales en los que la madre no pueda dar el pecho. En la mayoría de casos, se puede si una tiene la información y la motivación suficiente.
Y desde luego, el puerperio es difícil para todas las mujeres, en mayor o menor medida. Pero para eso están los grupos de apoyo, la reuniones de mujeres, los espacios de contención. Para sentirse querida y protegida durante esa etapa y estar acompañada.
No es mi intención juzgar o echar en cara a una madre su decisión de no amamantar. Simplemente reflexiono que esa decisión debe ser suya.
Dices "con tu experiencia e intuición sabes que la decisión de dar un biberón está tomada". Exactamente. Por eso no entiendo que la mamá me llame para que solucione un problema que no tiene. Si ha decidido dar el biberón, también puedo explicarle la mejor manera de dar el paso, sin juzgar. Pero ella es quien tiene que decirme: "He decidido hacerlo". No yo.
Como bien dices, estamos aquí para acompañar también en el fracaso, pero no para echarnos a la espalda ni la responsabilidad de cada madre ni sus culpas.
Sé que puede sonar duro, y me disculpo por ello. Pero ocurrirá en más aspectos de su vida: habrá elegido con quién formar una pareja, firmar una hipoteca, parir de una u otra forma, elegir A o B,... Porque finalmente la Madre es una Mujer, no una niña.

Besos y seguimos!

walpurgia dijo...

Clau, soy Merche, de Austria, jejeje, se me olvidó firmar y aparezco como anónimo. Para quien siga la charla, tengo dos chicos, con el primero nos destetamos a los dos anjos y medio, de mutuo acuerdo, al segundo todavía lo amamanto, tiene también 2 anjos y algo. La charla está interesante, sigo sin estar completamente de acuerdo contigo. Tal vez tengo en la cabeza una imagen diferente a la tuya del papel de una asesora de lactancia. Pero ahora mismo no puedo ahondar, el Oli me reclama. Si te digo que aunque el "todas pueden" o "la que no amamanta es porque no quiere" sean rigurosamente ciertos, son también muy daninos. Tendría que haber otra forma de lograr que "todas quieran" contra vientos y mareas, sin activar fantasmas internos tan dolorosos, como la culpa, la frustración, etc etc. Los sentimientos de culpa no los creais vosotras, por supuesto que no, pero es un hecho que existen, van implicitos en muchos de los argumentos que se usan a favor de la lactancia materna y se elevan a la décima en el interior de la madre que quiere lo mejor para su hijo y sabe que su amiga, su vecina, si les han dado a sus hijos lo mejor. Alguien debería ocuparse de ayudar a la mujer recién parida a manejar esos sentimientos de culpa o fracaso por no desear/poder invertir más esfuerzo en la lactancia materna, cada una sabe dónde está su límite, aunque no seas tú Clau, quien la apapache, si crees que no es tu papel, cosa muy legítima. El hecho es que si una mujer te llama para que la liberes del peso de su culpa, algo pasa, si cada mujer que no ha dado teta habla y habla sobre los motivos, explica porqué, se extiende en demostrar que no ha sido culpa suya, algo pasa. Yo he perdido ya alguna amiga, que simplemente no podía soportar verme amamantar a mi hijo, porque ella no pudo. Algo pasa, algo hay que hacer. Esas mujeres existen y necesitan ayuda. Por otro lado, el hecho de que muchas mujeres perciban en las ideas prolactancia y en sus portadoras -entre las que me incluyo- una brisa de sectarismo, de exclusión, de radicalismo, es algo sobre lo que habría que reflexionar, para continuar con la tarea pero llegar a más rincones. Muchos besos.

Mirihada dijo...

Hola Clau, cómo puedo conseguir ayuda para mi angustia respecto a la lactancia... He intentado escribir en el foro de la liga de la leche, pero al no saber mucho inglés no me aclaro para conseguir hacerlo. Con quién puedo consultar vía correo electrónico? No tengo ningún grupo de ayuda cercano.
Un saludo, gracias.
Mi correo cyberpegui {arroba} hormail {punto} com

Mirihada dijo...

Le estoy dando pecho a mi niño y cumple 5 meses la semana que viene. Siempre ha aguantado muy bien la noche entera, normalmente le daba el pecho a las 8 de la tarde, a las 9 el baño y a dormir. Luego se despertaba sobre las 11:30, le daba el pecho hacia las 12
de la noche y me aguantaba entre las 7:30 y las 8. Esto desde los 4 meses que empecé a espaciarle las tomas de tres a 4 horas, porque casi le tenía que obligar ya casa tres horas e imaginé que tenía que esperar a que tuviera más hambre.
últimamente no se despertaba a las 12, así que lo despertaba yo, para poder dormir luego del tirón, porque yo trabajo.
Pero esta última semana, lo despierto, come a las 12 y a las 6 o 6:30 está en pié queriendo comer. Yo intento aguantarle un poco, pero no lo veo lógico y le engancho. Luego a las 8 le vuelvo a dar, porque voy a trabajar y hasta las 12 no puedo volver a verle. Pero al darle a las 8 sin hambre, coge hipo, y ya me hace el resto de las tomas del día mal, y descolocadas. Entiendo que no debo pretender que tenga unos horarios rigurosos, pero yo trabajo en jornada partida y aun con horarios rigurosos, debo hacer filigranas para salir a darle el pecho en mi hora de lactancia. En el momento que un día me descuadra, me genera mucha ansiedad. Hoy de hecho se despertó a las 12 a comer, después a las 5:30 después y con mucho llanto de hambre, cosa que nunca ha hecho él. Y le volví a dar a las 8 para que me aguantase en mi jornada de trabajo y he tenido que salir del trabajo a las 11:30 porque estaba desesperado.
No sé si debe tratarse de un bache de crecimiento o que estoy perdiendo la leche.
No es que me sienta culpable por dejar la lactancia, es que me jodería porque me ha costado tanto establecerla, que ahora que me siento tan bien con ella, me jodería mucho.

Anónimo dijo...

Yo tuve una lactancia dura de sólo 7 meses. Vivo en una ciudad que no es la mia, sin mi familia, lo único que tenía es a mi marido y unos suegros que nadie los quisiera.
Las 3 noches de hospital, la enfermera venía cada 40 minutos a ponernos a mi hijo en el pecho porque tengo los pezones planos y no se enganchaba. Si, leeis bien, mi hijo comía cada 45 minutos, así, las 24 horas, durante 7 meses.
Y fue duro por eso, porque no dormí absolutamente en esos 7 meses ya que mi hijo tampoco dormía, me sangraban los pezones, tenía grietas, usé pezoneras durante 2 meses por el dolor que tenía.
Cuando mi marido comenzó a trabajar después del permiso de paternidad, estaba sola, con un niño que no dormía, que sólo lloraba y comía cada 45 minutos, con unos suegros que abrían la puerta de mi casa estando yo en el sofá dándole pecho o que recriminaban que no pudiesen venir a mi casa los 7 días de la semana las 24 horas, que falleció uno de mis mejores amigos al poco de dar yo a luz ...
He intentado por activa y pasiva sacarme leche, tenía un sacaleches eléctrico y fue imposible, incluso compré uno manual, pero tampoco. Horas y horas intentandolo para poder congelar leche y así tener previsiones.
Con todo eso y mucho más, mi hijo ha tomado pecho hasta los 7 meses y pico, que ya no quiso más.
Me dolió mucho el no poder seguir dándole el pecho, lo hubiese hecho hasta los 2 años o más.

Sin embargo, mi mejor amiga, no quiso darle el pecho a su hijo porque, según ella, "era una esclavitud".

Creo que las dos opciones son adecuadas, desde luego una es más sana que la otra y no sólo a nivel de salud, también de tacto, cariño y vínculos.

Por supuesto, si tengo otro hijo le daré pecho, con los mismos contras que con mi peque, pero encantada y orgullosa de la lactancia materna.

Efecto mariposa

No sé si con el paso de los años me estoy volviendo ñoña... pero cada vez valoro más la rutina, la normalidad, el que nuestras vidas sean ...