martes, 20 de agosto de 2013

Soy mamá de una mujer

Soy mamá de una mujer. 
De una mujer encantadora. De una mujer inteligente. De una mujer hermosa y curvilínea. 
De una mujer con los pies bien puestos sobre la tierra. Con un gran sentido de la justicia. Con un corazón inmenso que ama. 

Soy mamá de una mujer. La que entra en casa dejando aroma a chupachups y parlotea sin parar. Que habla de moda, de sueños, de cosas bonitas. Que sufre con las cosas tristes y se emociona con la belleza, con el amor. La hermana, la hija, la amiga. La niña que se ha convertido en mujer sin que se pueda detener el tiempo. 

De paseo por la calle me encuentro un puesto de libros: Adolescencia. Cómo hablar con sus hijos de drogas. De sexo. De amor.  Y sonrío. Porque parecen lejanos aquellos temores de entonces y todo ha sido mucho más fácil de lo que pensaba. Se ha escapado el tiempo... se han ido los días y han convertido a mi chiquita querida en la mujer que es hoy. 

Soy mamá de una mujer. 
No me lo creo. Me duele; físicamente, me duele. Me hace sentir orgullosa y feliz ver en ella una mujer sana y activa. Llena de ilusiones, llena de sueños, llena de esperanza ante el futuro que está cada vez más cerca. Soy mamá de una mujer íntegra. Hermosa por dentro y por fuera. Soy mamá de una mujer buena. 

derechos reservados - Entremamás



Hija mía: Eres ya una mujer. Hoy inauguras tu mayoría de edad serena y tranquila, como siempre has sido. Y yo te siento mi niña, mi hijita pequeña. Con tu carita morena y sonriente, tu voz dulce, tus ojos maravillosos, tu alma transparente. Y te recuerdo mojada en mi pecho, recién nacida. Oliendo a la bebé que imaginaba que serías, cambiando mi vida para siempre. 

Cumples 18 años... te pido perdón por todo lo que no supe hacer. Por todo aquello que hice pensando que estaba bien. Por todo aquello en lo que me equivoqué por miedo, por ignorancia, por madre, por imperfecta. Y doy gracias a la vida porque a pesar de todo aquello, te has hecho la mujer que eres. 

Lloro hija mía. De felicidad y de miedo. De ganas de retenerte para siempre y ganas de dejarte volar lejos. Porque siento que hoy empieza la cuenta atrás para que abandones el nido definitivamente y encuentres tu camino lejos de mi lado. Como tiene que ser. Como es la vida. 

Te amo. 

Felices dieciocho. 









martes, 6 de agosto de 2013

Bebé continuum



"Una madre o un padre que sólo se dedica a cuidar de su hijo lo más probable es que se aburra y resulte aburrido para los demás, y no sólo eso, sino que cuide a su hijo de manera incompleta. Un bebé necesita estar en medio de la vida de una persona activa, manteniendo un constante contacto físico y siendo estimulado por una gran parte de aquellas experiencias de las que el bebé participará en el futuro".

Estas palabras, de Jean Liedloff en El Concepto del Continuum, resuenan en mi mente una y otra vez.
Especialmente cuando me dicen que mi bebé se ve muy feliz. "y qué tranquilo es", "no se le escucha llorar nunca". No solo el bebé es feliz. Madres felices: hijos felices. 


Tengo la idea de que nada es casualidad. Por una parte, tuvo un nacimiento respetado, piel con piel las primeras 24 horas: sin separación alguna y entre el calor y el amor de su familia. Tiene teta siempre disponible. Ya se sabe: Ante la duda, teta. 

Primer día de fular
sin mi maestra Zoila... 
Pero además, está continuamente en brazos. 
Muchos padres leerán preocupados esta última línea. ¿En brazos? ¿Siempre? ¿No se mal acostumbran?
En realidad, se "bien acostumbran". Se acostumbran al calor de mamá, a su olor, a sentirla cerca. A contar con ella cuando tiene miedo, frío o ganas de mimitos. A contar con mamá y con papá y en el caso de Piojillo, con sus hermanas. 

En realidad, vienen acostumbrados de fábrica. El útero, su pequeña y acogedora casa durante nueve meses, es un espacio/cuna que permanentemente se mece al ritmo de nuestros pasos. Al nacer, ya conoce nuestra voz, nuestro caminar, nuestro olor. Y son todas esas cosas las que le proporcionan seguridad y placer. Volverlas a sentir, una vez, otra. 

Con el movimiento y en contacto con mamá, el bebé estará más receptivo, crecerá mejor, se sentirá más seguro y será más feliz. 

Una pregunta que me suelen hacer mucho las madres es ¿Y entonces, si tengo al bebé siempre en brazos... cómo trabajo/limpio/atiendo otros niños/salgo de paseo?  No es difícil imaginar hablar por teléfono mientras se trabaja, pasea, limpia...  Recurrimos a un "manos libres" y asunto solucionado. De la misma forma, un portabebés se puede definir como un "manos libres" de la crianza. Un objeto que nos permite dar al bebé todo aquello que necesita -necesidades vitales y primarias- sin descuidar al resto de niños, poniendo una lavadora, sentarnos al ordenador y otras múltiples situaciones. 

El bebé se acostumbra. Sí. Se acostumbra a nuestra vida activa y mira desde un muy buen lugar, cómo es vivir. Cómo servimos el desayuno a la hermana, sacamos al perro, hablamos con la vecina, trabajamos en el ordenador, hablamos por teléfono, etc. etc. No hay mejor "estimulación" que hacer a nuestros hijos partícipes de la vida cotidiana. 

Pongo esto en práctica a diario no solo porque soy una convencida de que mi bebé no puede estar en un mejor lugar que cerca de mi pecho, sino porque tengo más hijos y muchas actividades que atender.  Estoy fuera de casa entre nueve y diez horas diarias y parte del día llevo a mis hijos conmigo. El bebé está siempre atendido incluso antes de que demande atención. Nos conocemos perfectamente y antes del mínimo "miau" su necesidad ha sido cubierta. Por eso no llora. Simplemente no le dejo llorar. 

La siguiente pregunta también vale un millón. Sí, crianza en brazos... pero hasta cuando? ¡¡Mi espalda no aguanta más!!  Todo depende del portabebéPuedo asegurar que si en algún momento me ha dolido la espalda es justamente cuando no uso ninguno (o cuando he usado colgonas... ufff). Un buen portabebé está diseñado para distribuir el peso correctamente, de forma que se respete nuestra fisiología y la del bebé. Además de elegir un buen portabebé es importantísimo tener un excelente asesoramiento para aprender a usarlo. No sirve de nada tener un buen portabebé si se usa mal.

Pero además, la mamá que lleve a su bebé en brazos descubrirá que su hijo mira el mundo con otros ojos. Que descubre antes el color de la flor, el vuelo de la mosca, los botones de las cosas, lo maravilloso que es el entorno y las infinitas cosas que hay para ver (y tocar!!).  Y entonces lo que quiere es bajar. Y normalmente esto ocurre antes del año. A lo mejor no camina todavía... pero intentará reptar y desplazarse por sus propios medios. 

No es lo mismo ver la vida desde el capazo y es muy fácil de hacer la prueba: solo hace falta mirar el techo y caminar así unos cuantos pasos; eso es lo que ve un bebé... y poco más, desde lejos. Salvo que su mamá le ponga una gasita en el cuco para que no le dé el sol y entonces ya no verá ni eso. 




Un bebé que va en brazos continuamente, pide bajar porque sus necesidades han sido cubiertas siempre. tendrá ganas de conocer el mundo por sí mismo porque ya lo ha visto desde la altura del adulto. En el caso de Piojillo, con siete meses que tiene ahora, ya es imposible tenerlo siempre en brazos. Lo que quiere es suelo, lo que quiere es hacer pruebas de fortaleza, gatear, alcanzar por sí mismo los objetos. Ya es imposible dejarlo solo durmiendo la siesta... 


Trabajar y la vida cotidiana son perfectamente compatibles con la llegada de un bebé. Tener un bebé continuum permite disfrutar de la maternidad y dedicarnos con gran calidad a su cuidado en esos primeros meses tan importantes. Le da a nuestro hijo la seguridad de que nos tiene cerca y eso será lo que le permita alejarse de tu lado en el futuro -no muy lejano, aunque ahora te lo parezca-. 





Disfruta de tener a tu bebé en brazos porque es una etapa que dura muy poco. No tengas miedo a que se acostumbre: deséalo. Desea que se acostumbre a tu amor y cercanía. Cuando sea mayor recordarás con amor y añoranza esos momento en los que le llevabas a la altura de tus besos. 







sábado, 3 de agosto de 2013

Sobre "cómo no hacerlo" - Alimentación complementaria

Con frecuencia, las mamás de Entre Mamás me envían enlaces de cosas y casos que yo llamo "desmadrizadores". Productos y elementos de dudosa procedencia que tienen como fondo sustituir el amor materno, aleccionar madres y buscar lo que yo entiendo como una mal llamada "independencia". Independencia que un hijo no tendrá hasta que no sea capaz de pagar sus propias facturas y lavar SU ropa en SU lavadora. ;-)

Lo que es cierto es que nuestro hijo avanzará cada día hacia una mayor autonomía -no es lo mismo ser autónomo que ser independiente- y que en realidad esto no se consigue tratando de saltar etapas, sino esperando que sea el propio niño y sus ritmos, los que marquen el camino. 

No hay que preocuparse por tener bebés eternos. Un día los hijos se hacen mayores. Un día se van... 

Hoy me han enviado algo de lo que no doy crédito. Un vídeo en el que "nos enseñan a las mamás" cómo dar el primer "puré" a nuestro hijo. Alucino... y siento mucho ser tan crítica, pero creo que éste es un vídeo que puede poner en riesgo la seguridad de nuestro bebé. Aquí enumero tres cosas que me parecen graves, aunque tengo que admitir que tendría muchas más cosas que decir de este "método".

Bebé tumbado - Cuando el bebé come de esta forma corre un gran peligro de atragantamiento. Con más razón si da señales de no "estar listo" para la introducción de alimentos complementarios. SI estamos fuera y es la hora de comer, es siempre mejor sentarlo en nuestro regazo.

Cantidad de puré exagerada. Y ojo, porque además habla del "primer puré"... Cuánto puede comer un bebé? Esa cantidad me parece exagerada incluso para un niño de 7 años. Si nosotros "cuchareamos" en vez de dejar que el bebé toque y pruebe los alimentos por sí mismo, comerá siempre más de lo que necesita. Si hay suerte, en poco tiempo el bebé aprenderá a decir "NO" y escupir lo que ya no quiera. Entonces diremos que nuestro hijo es un "mal comedor".  ¿Malos comedores? España es uno de los países con más niños obesos del mundo; a pesar de ello siguen publicitando barbaridades como ésta.

Chupete a continuación de la papilla: Este es un consejo que no solo es peregrino, sino que pone en gravísimo riesgo al bebé. Tapar la boca del bebé le obliga a tragar sí o sí, y si se atraganta no tiene la oportunidad de gestionarlo. 

Desconozco quién o cómo ha dirigido este vídeo, pero desde luego no puede estar hecho por profesionales ni se ha seguido ninguna indicación experta en cuidado infantil. 

Me parece aventurado e irresponsable permitir que un canal que seguramente llega a muchas mujeres, difunda este tipo de información. Y me pregunto cuántas personas pensarán que esto es lo correcto a la hora de alimentar un bebé. Para mí es como un manual de todo lo que no hay que hacer.