viernes, 21 de marzo de 2014

Lo que la lengua esconde

Vuelvo después de mucho tiempo y pido disculpas por estar ausente, pero es por una buena causa: mis labores de madre de deambulador me dejan poco tiempo para sentarme al PC (aunque tengo cientos de borradores en la cabeza). 
Prometo escribir más. 
o por lo menos dejaré archivos de voz :-) 


Las palabras nos juegan malas pasadas. Dejan ver de qué estamos hechos, quienes somos y en qué creemos. He recogido unas cuantas frases (las que me acuerdo rápidamente) y breves explicaciones de lo que se lee (de lo que leo) entre líneas. ¿Se os ocurren más? 

  • Hacer el parto: Un parto se atiende, se acompaña. No se HACE.  Cuando un profesional me dice que "HACE partos" me entra frío en el cuerpo. Leo intervención, cortar, dolor, mucha gente, muchas manos, poca intimidad. Piernas pariendo, sin mujer que sea la dueña...





  • En la misma línea: "te voy a ayudar" y que de repente te empujen la tripa con el codo, te corten el periné con un cortecito de nada, se abran paso a mano en tus membranas, te pongan un chorrito de algo en el suero y a continuación sientas un dolor que te obligue a pedir clemencia o la epidural. Todo esto, sin pedir permiso ni nada. Luego dirán que fue un parto "natural" solo porque el niño nació por la vagina. 
  • Parto por cesárea. ¿Qué dijo? O es parto o es cesárea. Dejemos de catalogar la cesárea como una opción de parto. Se trata de una intervención. Una cirugía mayor de abdomen que debería usarse para salvar vidas, no para ponerlas en riesgo. 
Parto en la naturaleza, que no es lo mismo...
(bella foto de Vladimir Bagrianski)
  • Parto natural. ¿Alguna vez se escucha decir a alguien que parió por parto artificial? ¿Por qué queremos ponerle adjetivos a la normalidad? los adjetivos son para lo demás. El parto normal no los necesita. Pero además, la palabra "natural" está tan mal usada (y abusada) que automáticamente encasilla en un tópico verde-ecológico-místico-esotérico a la madre que ose contar que desea un parto natural.  La gente empieza a elucubrar y se imagina delfines y sirenas, mientras la parturienta, con corona de flores en la cabeza, saca con sus propias manos al bebé y le corta el cordón con un cuchillo de pescador... (No tengo nada en contra de un parto como el descrito... solo apunto lo que la gente de a pie imagina fuera del mundo parto-teta o a veces incluso en él!  "Esas mujeres que quieren parir bajo un árbol" decía un señor de la SEGO refiriéndose a las activistas del parto normal.) 

Propongo contar que - si ese es nuestro deseo- contemos que queremos un parto acorde con la evidencia científica, en el que la seguridad de madre y bebé estén garantizadas (aunque, ojo, nada en la vida es 100% seguro). Un parto moderno, con la ciencia de nuestro lado. Porque así, aunque se complicase, aunque no fuese un parto vaginal, tendríamos la certeza de que todo cuanto se hizo se debería hacer.


  • Beneficios de la lactancia. No. La lactancia materna no tiene beneficio alguno. Es la norma biológica y la normalidad. La realidad es que no amamantar tiene riesgos. Y así, los titulares de los periódicos casi siempre están mal escritos. Quien todavía ve "beneficios" en amamantar es que no se ha creído de verdad que no hacerlo trae consecuencias. 
  • Lactancia prolongada. Hace unos días, mi amiga Irene me leía un artículo en el que se afirmaba: "la lactancia es prolongada a partir de la salida de los primeros dientes". Es decir, que según este autor, si a un bebé le salen los dientes a los 4 meses, ya no debería mamar.
    Prologar es "estirar" más allá de la normalidad, "hacer que dure algo más tiempo de lo regular" (2..RAE).  Hay gente que toma leche de vaca siendo anciano... que clase de lactancia es esa? ¿lactancia artificial prolongadísima? La leche materna no pierde propiedades ni se hace vieja con el tiempo. No deja de ser buena nunca. Cuándo poner fin a amamantamiento es una cuestión que solo atañe a la madre y su hija/hijo. Cuando decimos "lactancia materna prolongada" de forma automática y tácita estamos diciendo que "se pasa de la raya". ¿Y a usted qué? 
  • Leche maternizada: No. Mil veces no. Fórmula adaptada, que eso es todo lo que puede llegar a ser ese polvo en una lata. La palabra "maternizada" quiere hacernos creer que es similar, parecida a la leche de madre. Es un término antiguo y propio de aquellos años en los que se vendía la leche de bote como una mejor opción a la leche materna. Aquí puedes ver una comparativa de ingredientes para ver su parecido. Increíblemente hay quien todavía usa esa palabra sin rubor. En la foto, una publicidad de Bezoya y su programa "bebe a bordo" de Divinity. 
Vergonzoso

  • Vaciar la teta. Mil veces escucho y leo este consejo. Dar de mamar hasta vaciar el pecho. Pero el pecho no se vacía jamás, así que la madre que lo intente quedará frustrada, pensando que no tiene suficiente. 


Estas son algunas cosas que se me ocurren hoy, respecto al mundo parto-teta, pero he encontrado estas otras dos que disfrazan malamente lo que verdaderamente son:
  • Contención mecánica: no es otra cosa que ATAR a una persona . Inmovilizarla con cinturones y correas A veces para que no se dañe a sí mismo (no habrá otra forma? snifff), pero en muchas ocasiones por simple comodidad de sus cuidadores o incluso como castigo. Atar ancianos, niños... qué más da? De vuelta al mundo parto-teta: ¿Quién no ha visto las correas en los estribos del antiparto-potro obstétrico? No son para adornar los tobillos... no 
salvafix05[1].jpg
Muy moderno

Tumbada, atada, con pujos dirigidos. Total ignorancia de la ciencia (con espejito incluido)
(Imagen extraída del programa de La Sexta, Baby Boom) 

  • Medida pedagógica: Castigar. Ni más ni menos. Si antes se decía que la "letra con sangre entra" (diooooooos) ahora se disfrazan los latigazos emocionales con palabritas más rebuscadas.  Aunque se llame silla de pensar, (cómo puede ser "pensar" un castigo??) son lo que son. 
La silla de pensar no es como esta...


En definitiva: Eufemismos. Disfraces que pretenden ocultar lo que la lengua esconde. 
¿Se te ocurren más?

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