martes, 15 de julio de 2008

Por qué me metí en esto?

Cursos de Babywearing y alguna que otra filosofada

Aquí, algunos links para las aficionadas al babywearing.







Por cierto: ¿Qué palabra se usa en español? "Porteo" viene de portear... que no significa llevar exactamente, sino fijar "portes", precios...
Portar, es llevar. Pero no encuentro una definición tan exacta como lo es babywearing en inglés.


Ideas?
ClauWi

Bueno y sigo con esta entrada, que quedó un poco vacía porque no expliqué nada. Estas son unas escuelas de Babywearing, para aprender a "usar" todos los trapitos a los que nos aficionamos :-)


Alguna, como la Dresden de Alemania, es una escuela en todo el sentido de la palabra, en la que se forman asesoras de Babywearing.


Me encantaría poder hacer uno de estos cursos. Volver de Chicago con tanta información, (imposible de procesar en el ordenador por falta de tiempo) pero deseosa de salir al exterior de alguna forma...me ha decidido. Si es tan bueno llevar al hijito cerca del corazón - nunca mejor dicho - ¿cómo no lo hacemos todas?



Simplemente porque no existen las vías para enterarse. Recuerdo que la primera vez que busqué un foulard, fue para una amiga que me lo pidió. No sabíamos cómo se llamaba "ese trapo largo y colorido" para llevar bebés. Fui por todas las tiendas "(a)normales" en las que venden todo tipo de artilugios para tener a los bebés bajo control y por supuesto, no dí jamás con ninguno de los trapitos buscados.

Me dijeron que ese tipo de cosas no estaban "homologadas" (jajajaja). Que eran malísimas para el bebé, su espalda y la mía. Me lo creí... y por eso cuando nació Sofía compré un carrito (peor compra no pudimos hacer) para ser un poco civilizados (y menos extranjeros, de paso). Y eso que a Valeria le habia criado estilo chola boliviana: teta afuera y atada a mi cuerpo.
Qué recuerdos. Hoy hablé con esta amiga de toda la vida y le conté lo metida que ando en esto por su culpa. Este es un guiño para tí, Marina. La primera vez que ví uno de los trapos coloridos que tanto había buscado fue aquel día de la Liga de la Leche en el Templo de Debod. El mismo día que conocí a Dakota, y me ví en sus ojos; y a otra chica, de la que sólo recuerdo su cara feliz y no el nombre, que llevaba aquel foulard... tan bonito. Así encontré la llave de este mundo de niños, brazos, tetita y más, y sentí que por fin había encontrado mi sitio.
Con Dakota me encontré mil veces más, hasta que de tanto vernos en las calles de Madrid decidimos quedar a tomar un café. Estas "casualidades extraordinarias" (no creo en las casualidades, realmente) me ayudaron a re-conocer muchas cosas y desempolvar otras, a acercarme a aquellas de las que sin querer me había alejado intentado ser más europea, seguir mi instinto, abrazar sin miedo a mis hijas y aparcar el carrito de los infiernos.

Hoy que estoy tan dedicada a todo esto, aunque para vivir haga otra cosa, quisiera poder transmitir esas miguitas que ahora sé y darles forma de alguna manera. De momento he creado un esqueleto de base de datos pública para ir poniendo en PDF todo aquello que sobre el tema caiga en mis manos. Pero tengo ilusiones aún más ambiciosas y quizá algún día me atreva a poner sobre papel todo lo que voy descubriendo de este secreto a voces.

Criada en esta línea AP sin saberlo, no me había dado cuenta de la huella que había en mí hasta que busqué aquel trapito colorido. Y ahora tengo taaantos!!

Y a propósito... a alguien le interesa un Coche de Bebecar véctor? No tiene mucho uso :-)

3 comentarios:

Eva Bernal dijo...

ayyyyyyyyyy, qu´e foto más bonita, jooooooooooooooooooooooo, me emociona!cuantoa energía....

Clau707 dijo...

Qué tiempos aquellos... Me comía el mundo. Es que no sabía lo difícil que era digerirlo :-)

Tengo que hacer un álbum con las fotos de antaño. No te imaginas los tesoros que estoy encontrando. besitos.

LACTARANDA dijo...

Ay Clau, como siempre me encanta oirte y leerte! Cuánto aprendo de ti!
Un beso de Luisa

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