domingo, 27 de julio de 2008

Vacaciones? Tiavea


El año pasado pasé unos días en Tíavea. Este año repetiré en agosto.

Es imposible no desconectar de todo, y volverte parte del paisaje, de los olores del campo, del sol delicioso, el río...



Natalia y Alberto acogen a los que llegamos y es como si nos conocieran de siempre. Nos ofrecen comida de concurso; casi diría gourmet (los calabacines con quínua y quesito los hemos hecho en casa!! mmmm qué delicia!), una casa acogedora y excelente compañía.
Lo demás está en el ambiente. Hasta el gato ronronea distinto.
De noche se ven las estrellas. Este es un placer que poca gente entenderá... es que en Sucre, mi amada ciudad no-natal, las noches son casi siempre estrelladas y ver el cielo negro y con millones de puntitos de luz, oyendo grillos, me recuerda esas noches de Sucre.

Es un sitio de paz, de reposo, como dice bien el nombre. Sin ruidos ni interrupciones al pensamiento. Comiendo del árbol, saludando a los desconocidos que nos sonríen por las callecitas de Zarra (como si fuésemos guiris jeje), visitando a los vecinos, comprando pan de la tienda dos casas abajo, hablando de maternidad, sentimientos, hijos, relaciones humanas... pasa el tiempo tan rápido.

Sí. Repetimos... Esta vez será una semana, con talleres / actividades como recolección de frutos, elaboración de mermeladas (de frutos recogidos), visita a una granja con animales, día de río y picnic, caminata por caminitos flacos, mesa redonda de temas interesantes con infusión incluida, juegos con niños, cocina vegetariana, etc., etc.... y no digo más porque nos hemos apuntado en la última plaza que había :-) jijijiji

1 comentario:

Eva Bernal dijo...

Subscribo todo lo dicho y me voy contigo p ´allá!
Es la gloria!!!!!!!!!!!!!!!

Efecto mariposa

No sé si con el paso de los años me estoy volviendo ñoña... pero cada vez valoro más la rutina, la normalidad, el que nuestras vidas sean ...