jueves, 30 de septiembre de 2010

Madre libertina

Con bastante frecuencia escucho decir (en mi entorno próximo, naturalmente) que crío a mis hijas en demasiada libertad. Sonrío.

Esta afirmación va especialmente dirigida a mi forma de tratar a mi hija adolescente, a quién le permito hacer lo que mejor le parece. En estas pocas líneas quiero explicar, aunque no tenga por qué, en qué consiste criar en libertad y cómo estoy segura de que esta forma de crecer es la que mejor nos va y la que nos permite tener una relación de máxima confanza.

Considero que cada niño es único, pero que si se hace un uso constante de la libertad de elegir, de la reflexión autocrítica desde que es pequeño; de entender las cosas basándose en los errores que se van cometiendo, llega a la adolescencia con la cabeza bien amueblada y con capacidad de pensamiento autónomo. No quiero decir con ello de que los padres estamos "a salvo" de las locuras que se puedan hacer con esa edad... simplemente que serán menos y mejor meditadas.

Pioja es una niña tranquila, contestataria ante lo que consideran injusto como cualquier adolescente. Puedo poner mis manos al fuego por ella y por su sentido del bien y del mal, porque desde pequeña hemos ejercitado el debate, el análisis de lo que nos parece importante, la charla en confidencia.  Seguramente sepa pocas matemáticas y nada de física... (alguien en la sala puede decir que recuerda las fórmulas aquellas de memoria?? y´aún más: le sirvieron para algo en su vida útil?) pero sabe pensar y actuar en consecuencia con sus ideales y forma de ver la vida.

Colegio.- Este año no le ha ido bien en el cole. "Le he dejado hacer lo que le ha parecido". Efectivamente. Porque no es sino ella quien tiene que analizar la importancia del colegio, de suspender o aprobar. Nadie más que ella puede valorar ese fracaso y poner todo de su parte para retomar el año con fuerza y "ponerse las pilas". En ese sentido, la única cosa que puedo y que siento que debo hacer es guiar y prestar ayuda si me la pide. La última decisión es suya.
En cuanto a las injusticias que cometen los profesores (y no hablo de lo académico, sino de todo lo demás que es lo verdaramente importante), cuando me lo cuenta, me hierve la sangre... porque hay cosas que con 34 añazos no logro comprender. Pero sé que tengo que dejarle resolver sus propios conflictos y que sólo cuando vea que se convierte en algo personal, puedo intervenir.

Sección "novios y amigos": Seguramente pase mucho tiempo antes de que conozca al hombre de su vida. Pero hoy, su amor es éste. Y es importante. Y prefiero que tenga un buen recuerdo del amor de los 15 años, porque seguramente es el que recordará con ternura cuando tenga 30. ¿Por qué perseguir? ¿Negar la realidad? ¿Mirar con malas caras, si es un niño como ella y también está enamorado?
Hablo con ellos a "calzón quitado"; les hablo de la responsabilidad de estar enamorados, de hacer las cosas bien, de la importancia del respeto mutuo. Puedo sentarme con ellos a hablar porque me he ganado ese lugar, confían en mí. Estoy segura de que no me servirá de nada cerrar las puertas de mi casa y tapar el sol con un dedo. Todavía recuerdo mi propia adolescencia.

¿Y los amigos? Conozco a todos los amigos y amigas de mi hija. Su mejor amiga viene a casa como si fuera la suya y me cuenta sus cositas, pequeños secretos... escucha mis consejos. Quiero estar involucrada en ese pequeño mundo; me da ilusión y me siento parte de sus vidas. Quiero saber dónde están siempre. Que no tengan que mentirme para que "no me enfade".

Alcohol, drogas...  Pioja no bebe y no fuma. Es una decisión suya. Ha sido duro enfrentarse a la presión del grupo que prácticamente le ha excluido de sus actividades de "pandilla" porque literalmente "si no fumas ni bebes, aquí no pintas nada".
Pero ella ha seguido tratando a todos por igual y alguna vez está en el grupo charlando con otros, sin hacer nada que no quiere. Yo le he dicho que fumar o beber es una responsabilidad personal y que con toda la información que existe a mano, ella verá si decide hacerlo. Probablemente en algún momento le pique la curiosidad... o no. Pero estoy segura de que si llega el día, seré la primera en enterarme.

No quiero extenderme más porque puedo escribir páginas y páginas. Simplemente quería dar un pantallazo de mi forma de ver las cosas; de por qué hago las cosas como las hago. Creo que mi camino no debe estar demasiado equivocado y cualquiera que conozca a Pioja Mayor puede decirlo.

:-)

6 comentarios:

Sabrina dijo...

Muchas gracias!
Me queda muy lejos pero me gustaria ser una madre de adolescente así.
Por mi podrias llenar páginas y páginas que creo que me constaria cansarme.
Me has emocionado.
Gracias, de verdad.

Clau707 dijo...

Gracias a ti por leerme. Confía en tu instinto, cría con amor. Nada es casualidad y mucho menos sólo suerte. :-)
besos
claudia

Oddiseis dijo...

Que bien, CLau.

Me conformo con llevar la mitad de bien la adolescencia de David que tu la de tu hija!!!

Enhorabuena, y ya me aconsejarás cuando llegue el mometo!!

Jose y Cali dijo...

Ay, Clau!! A mí todavía me falta, pero me da un miedo pensar que cuando menos lo espere estaré con un hijo adolescente! Ojalá cuando llegue ese día pueda tener la confianza que vos tenés, y que los pasos que estoy dando ahora sean, finalmente, los correctos (así lo creo yo, pero como ya sabemos, los resultados estarán a la vista recién cuando ya sean mayores).
Temas como las drogas y el alcohol son los que más me asustan...
Ya veremos que tal nos va cuando llegue el momento!

Ileana dijo...

Me ha encantado este post.

Describes el ideal que me gustaría tener cuando mi hija sea adolescente, espero que no me pierda en el camino de aquí allá!!!

Sólo que yo tenía la edad que tú tienes ahora cuando ella nació, y la distancia será mayor, pero procuraré que eso no se interponga en la confianza mutua.

Creo con firmeza en aquella frase de que a nuestros hijos sólo podemos darles "raíces" y "alas".

Raíces cuando son bebés y niños pequeños y nos necesitan todo el tiempo a su lado; alas cuando llegan a la adolescencia y su libertad tiene que ser respetada.

Para poder dar lo segundo y que no haya problemas, hay que haber dado lo primero. Entonces, probablemente todo sea más fácil.

Un abrazo muy grande!!!

Anabella dijo...

Pufff me has recordado tanto a mi madre!! Ella piensa como tu (e hizo como tu). Y si, tengo buenos recuerdos de mis novietes de la adolescencia. Y pienso que mi mama ES LA MEJOR DEL MUNDO. Asi que invito a todas las madres a ser asi!! Incluida a mi, aunque con estos genes espero que no me sea difícil...
Gracias!!