martes, 29 de septiembre de 2009

Cinco puntitos, nada más

Pepita ha sido mamá. El pequeñín ya casi tiene un año y las dificultades de aquellos primeros meses de crianza, parecen haber quedado atrás. Todo el mundo pregunta qué tal y ella contesta que bien. La vida debería sonreír cuando su hijito sonríe, pero no es así. Pepita ha sido mamá pero no ha dejado nunca de ser mujer y hay una sombra que empaña su alegría.

Pepita tiene un secreto. No le había dicho a nadie que durante mucho tiempo le ardía “ahí” y que poco a poco se fue resignando a sentir la piel tirante. Por lo menos es mucho mejor que desgarrarse, le habían dicho. Y no había escuchado quejarse nunca a sus amigas. Será lo normal, pensaba.

Pepita no ha podido olvidar “ese cortecito de nada”, esos “5 puntos nada más”. Le duele; le tira; le arde. El otro día, se animó a tocar el dolor y le sorprendió su textura rugosa, que antes ella recordaba lisa. Y es que hace poco fue a una revisión y preguntó qué le pasaba. “Eres de las que no cicatrizan bien”, le dijeron. Ya no volvió a preguntar nada.

Pepita ve la tele y sale un anuncio de compresas para la incontinencia. Antes no le hubiera prestado atención. Ahora interrumpe su merienda y para las orejas. Las chicas que las recomiendan deben tener su misma edad, así que será lo normal usarlas, piensa.
Cuando Pepito, su marido, llega a casa, Pepita empieza a pensar de qué forma podrá escabullirse esta noche. Y es que hacer el amor ya no es como antes. No es sólo el dolor lo que incomoda, sino el miedo. Pepita ha perdido una parte importante de su ser con ese corte: su autoestima… ya no se reconoce. Sufre.

……

A veces las lágrimas de las mamás que llegan a mi casa, no son fruto de esa lactancia que no funciona, de esa maternidad borrascosa que no se parece en nada a la de las revistas. A veces – demasiadas veces- las lágrimas esconden un mal parto. Esconden la pena de no haber logrado el día soñado… de haberse sentido “cosas” en el paritorio. Nadie pregunta, nadie nos ve. Y después de toda una cadena de “técnicas interminables”, Cortan.

Recuerdo mi propia episiotomía como un periodo de invalidez. No de 40 días… sino de meses y meses. Dolía amar, molestaba al caminar, al sentarme, al ir al baño. Y me preguntaba constantemente, hasta cuando. Y puedo comparar, porque también tuve un desgarro en otro parto. Pero tengo que ser sincera: Me acuerdo menos de él, porque no me dolía tanto y porque curó enseguida. Volví a ser la misma.

Me pregunto por qué callamos. Por qué ocultamos nuestra pena y nuestro dolor. Por qué nos cortan por rutina y porqué somos incapaces de reclamar ante la mutilación. Por qué nos cuesta, después de haberla sufrido, reencontrarnos con nuestro periné, reconocernos y volvernos a querer. Y desde aquí grito: para que no permitamos el cortecito por sistema, para salir del armario y enfrentar nuestro miedo y nuestra tristeza, para acompañarnos mutuamente y que se nos oiga.


¿Quiere Ud, cortar, señor? Le doy ideas…
Viñeta: La rata gris.

6 comentarios:

Margot/Cecilia dijo...

Muy fuerte.

Es la primera vez que paso por acá y voy a seguir pasando.

Me encantó el final ;)

Sigo leyendo.

fernandaxel dijo...

Yo sufrí lo mismo y al leer su publicación llore por que a los 6 dias de haber nacido mi bebé mi episiotomia se abrio y en el hospital me dijeron que no podian coserme y que tenia que sanar solo, dure 2 meses para "recuperar" mi vida sexual y ya no es lo mismo por que me averguenzo de la horrible cicatriz que me dej la episiotomia y también me duele mucho tener relaciones sexuales. El dolor de y la impotencia de tener la episiotomia abierta e infectada hizo que yo no pudiera darle lactancia materna a mi bebé por que se me "seco" la leche por que lloraba mucho.

fernandaxel dijo...

Yo sufri lo mismo a los 6 dias de nacido mi bebé mi episiotomía se abrio y en el hospital no quisieron coserme y me dijeron que tenia que sanar solo y asi dure 2 meses con la episiotomia abierta, cada vez que orinaba lloraba y cada vez que mi esposo y mi mamá me curaban también lloraba por que dolia demasiado ya que se me habian abierto las 3 episiotomias que me tuvieron que hacer para que naciera mi bebé por que peso 3.915kg y 36 cms de circunferencia céfalica, hoy en dia mi bebé tienecasi´8 meses de edad y todavía me duele tener relaciones sexuales y me averguenzo por que tengo una cicatriz muy grande, tanto dolor senti al tener la episiotomia abierta que todos los dias lloraba y todo el dia, esto hizo que no pudiera darle lactancia materna a mi bebé por que de tanto sufrir se me "seco" la leche.

Mari Carmen Menéndez dijo...

Sin ánimo de ofender pero si de reflexionar me parece muy atrevido comparar una episotomía con la ablación o mutilación genital femenina.
Sin restar importancia a la episotomía de la que es verdad que se abusa por parte de los médicos por evitarse problemas y acelerar el parto, y contra la que hay que tomar medidas para su uso racional, dada las consecuencias que conlleva, físicas, psicológicas, sexuales, etc; es una barbaridad asimilarla a una mutilación cuando NO LO ES, es un corte, no se mutila nada.
En Occidente si ha habido mutilaciones del clítoris en EEUU a las mujeres que consideraban histéricas o que se tocaban, si un psiquiatra lo recomendaba, y no hace de ello tantos años.
Y en la actualidad sobre todo en África central y algunas regiones de Asia y América del Sur, se practica , incluso en bebes, conllevando hasta la estirpación total de todos los genitales externos, y la razón principal es la sumisión de la mujer al hombre.
Por tanto, no son lo mismo, ni comparable, no hablemos con tanta ligereza, perdemos credibilidad.

Mari Carmen Menéndez dijo...

Sin ánimo de ofender pero si de reflexionar me parece muy atrevido comparar una episotomía con la ablación o mutilación genital femenina.
Sin restar importancia a la episotomía de la que es verdad que se abusa por parte de los médicos por evitarse problemas y acelerar el parto, y contra la que hay que tomar medidas para su uso racional, dada las consecuencias que conlleva, físicas, psicológicas, sexuales, etc; es una barbaridad asimilarla a una mutilación cuando NO LO ES, es un corte, no se mutila nada.
En Occidente si ha habido mutilaciones del clítoris en EEUU a las mujeres que consideraban histéricas o que se tocaban, si un psiquiatra lo recomendaba, y no hace de ello tantos años.
Y en la actualidad sobre todo en África central y algunas regiones de Asia y América del Sur, se practica , incluso en bebes, conllevando hasta la estirpación total de todos los genitales externos, y la razón principal es la sumisión de la mujer al hombre.
Por tanto, no son lo mismo, ni comparable, no hablemos con tanta ligereza, perdemos credibilidad.

Claudia dijo...

Sín ánimo de que te ofendas Mari Carmen: A lo mejor podríamos preguntarles a las muchas mujeres que resultan lesionadas de por vida después de una episitomía, si no se sienten mutiladas.

La viñeta no es mía, sin embargo, cuando tantas mujeres han sido cortadas por motivos ideológicos (No hay ciencia, sino creencia detrás de la episiotomía)algún nombre habrá que ponerle. El concepto que la OMS da al respecto de la mutilación femenina es este:

Según la OMS,
“La mutilación genital femenina (MGF) comprende todos los procedimientos consistentes en la resección parcial o total de los genitales externos femeninos, así como otras lesiones de los órganos genitales femeninos por motivos no médicos.”

La episiotomía cumple esos criterios.

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